CV y entrevista
“Hablame de vos” suele ser la primera pregunta y sirve para romper el hielo, pero también para ver si sabés comunicar con orden y si tu perfil encaja con el puesto. No están pidiendo tu autobiografía.
Es tu oportunidad de marcar la cancha: con lo que elijas contar, vos guiás hacia dónde van a ir las próximas preguntas.
Presente: qué hacés hoy o a qué te dedicás. Una frase.
Pasado: tu experiencia más relevante para ESTE puesto, con un logro concreto. Acá va el peso de la respuesta.
Futuro: por qué te interesa esta búsqueda y qué querés aportar. Cierra conectando con la empresa.
Con experiencia: “Hoy trabajo en atención al cliente en un comercio. En los últimos dos años aprendí a manejar reclamos difíciles y a cerrar ventas: el año pasado fui de los que más facturó del local. Vi su búsqueda y me interesó porque quiero crecer en un equipo más grande y aplicar eso.”
Sin experiencia: “Estoy terminando el secundario y busco mi primer trabajo. Hice un curso de atención al cliente y siempre fui el que organiza cosas entre mis amigos. Me interesa esta búsqueda porque quiero aprender el oficio desde abajo y tengo toda la disponibilidad.”
Tu vida personal (dónde naciste, tu familia, tus hobbies) salvo que sea relevante para el puesto.
Recitar el CV de punta a punta: es aburrido y ya lo tienen.
Hablar 10 minutos. Si te extendés, perdés a la persona. 1 o 2 minutos alcanza.
“No sé bien qué decir.” Por eso conviene tenerlo preparado de antemano.
Entre 1 y 2 minutos. Si te extendés mucho perdés la atención; si es demasiado corta, parece que no tenés nada para contar.
Hablá de tus estudios, cursos, changas, voluntariados o cualquier cosa donde hayas demostrado responsabilidad o ganas de aprender. La actitud y la disponibilidad pesan mucho en el primer trabajo.
Solo si suman para el puesto. En general conviene enfocarse en lo laboral y lo que sabés hacer, no en tu vida privada.
La estructura sí, pero el contenido conviene adaptarlo: el “pasado” y el “futuro” cambian según lo que pida cada aviso.